Historia

Conocida como la Celestial Célica, esta región accidental de la provincia de Loja, de topografía plasmada de contrastes: azuladas montañas, verdes y profundos avalles, diversos pisos climáticos, exuberante agricultura y variada ganadería, fue fundada sobre poblados indígenas aún más antiguos a los Incas. De allí que se mantienen en exposición vestigios arqueológicos en un museo, que junto a las ruinas de una antiquísima ciudadela son muestras impresionantes de su tradición.

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Los primeros pobladores de este cantón son los pózules, zapotillos, pindaleños, mangahurcos, chaquinales, paltaguaycos, malacatos y guachanamáes. Celica, nombre dado por Sebastián de Belalcázar en su trayecto hacia la conquista del Reino de Quito capital de los Shyris Celica, significa celestial, por su cielo azul turquesa, la policromía de los paisajes y la elocuencia de sus habitantes. Según datos históricos su presencia es a partir de 1782, luego de un sismo que destruyó la ciudad, la que fue fundada nuevamente. La ciudad de Celica está ubicada en las faldas del Pucará y fue fundada por Manuel Carrión en 1783. El gobierno del Gral. Ignacio de Veintemilla la cantonizó el 12 de diciembre de 1878.

En sus cercanías se levanta el cerro Huayrapungo, en donde murió trágicamente el presidente Jaime Roldós, en un accidente aéreo.

Celica es uno de los cantones más antiguos de la provincia de Loja, a él pertenecieron los actuales cantones de: Pindal, Zapotillo, Puyango. En sus 137 años de vida cantonal ha avanzado a pasos agigantados, es el único cantón a parte de Loja que tiene Terminal Terrestre, Mercado Centro Comercial, Ciclovia, Recinto Ferial, Estadio Cantonal, Coliseo Cerrado, Complejo Recreacional, así como el acantonado BIMOT 19 Carchi.